Isotipo: este segundo tipo de logo es el que sólo utiliza una imagen figurativa
(o ícono) para transmitir su mensaje. La gran ventaja del isotipo es que es muy
fácil de recordar. Estudios psicológicos han demostrado que las imágenes son
más fáciles de retener que las palabras y allí se haya la facilidad de
memorización del isotipo. La desventaja es, evidentemente, que no es tan
preciso como los demás dado que la imagen es figurativa y se trata de una gran
metáfora gráfica. No obstante, hay un logotipo auxiliar (www.logotipoweb.com)
que asiste al ícono e indica la pertenecía de éste; es decir, la aparición
periódica de un logotipo que indique el nombre de la empresa a la que el logo
pertenece le da una dirección y una procedencia al mensaje que envía. Al
utilizar un isotipo la empresa se baña de una esencia de universalidad. Al
igual que la música y las matemáticas, las imágenes figurativas destruyen las
berrares de los idiomas y le dan a la empresa un aire de mundialización y de
amplios horizontes.
Isologotipo: este último tipo de logo es el que combina los dos anteriores. La
ventaja es que tiene un increíble poder de precisión ya que suma la capacidad
expresiva de ambos elementos (ícono y tipografía). La desventaja es que la suma
de elementos hace de este tipo de logo algo más difícil de recordar. Como hemos
dicho antes: cuantos más elementos hay que recordar para reconstruir
mentalmente el logo, más difícil de recordar será.
Los logotipos, comúnmente conocidos bajo el
nombre logo, son gráficos que permiten reconocer ciertos productos, marcas,
empresas, entre otros.
Pueden ser clasificados en:
Abstractos: actualmente son muy utilizados. Sus representaciones o referencias no
poseen significado o su significado al menos no es fácil de entender. La
ventaja que tiene este tipo de representaciones es que tiene la capacidad de
transmitir ciertas sensaciones que puedan ser relacionadas con el producto.
Por otro lado son muy útiles para aquellas
asociaciones que poseen una producción muy variada y no quieren ser
identificados con un solo tipo de productos.
Ciertas desventajas son que a determinados artículos
el logotipo no lo corresponde ya que no es el mensaje que se desea transmitir.
Por otro lado muchas veces suelen parecerse muchos los logos de tipo abstracto,
es por ello que deben ser manipulados cuidadosamente.
Asociativos: normalmente este tipo de logos no posee el nombre de lo que intenta
representar, pero puede ser rápidamente vinculado con el producto, la marca, el
nombre, entre otros. Estos se caracterizan por ser básicos y claros. De todos
modos no todos los productos pueden acceder a este tipo de logos, tal vez
porque su nombre no lo permite, o en caso de corporaciones transnacionales el
juego de palabras puede que no tenga sentido en otros idiomas, o simplemente
por no se adecuado.
Iniciales: cuando el nombre de las empresas suele ser largo o frío se opta por
adoptar las iniciales, para que sea más atractivo. Si bien suelen ser logotipos
bastante directos puede que genere conflictos, por ejemplo en el caso de ONG u
otras asociaciones, las iniciales no suelen ser claras y pueden generar
confusiones con otras instituciones, empresas, etc. Además produce de esta
manera dificultades para el consumidor a la hora de querer encontrarlo por
ejemplo en la guía telefónica si desconoce el nombre completo. Por otro lado no
es fácil acceder a los derechos legales para utilizarlos de manera exclusiva y
para el caso de empresas que trasciendan las fronteras dichas iniciales ya no
corresponderían por el cambio de idioma.
Alusivos: en este caso hay una conexión entre el logo y el nombre, pero no de
manera tan evidente como el caso de los logotipos asociativos. Esto provoca que
gran parte de los consumidores no detecten la conexión, generando en ciertos
casos un círculo de “entendidos”, que son aquellas personas que están
involucradas en el tema.
Nombres: En un comienzo resultaba muy normal que lar marcas fueran
representadas por los dueños de la empresa, quienes firmaban cada uno de los
productos. La firma respaldaba la originalidad y la calidad del producto. Con
el correr del tiempo esto fue remplazado por firmas que ya estuvieran impresas,
es decir que el propietario ya no marcaba más sus productos directamente.
Actualmente es común reconocer logotipos que
posean los nombres, pero siendo estas firmas creadas o inventadas por los diseñadores. Resultan
idóneos en los casos que sean cortos y fáciles de pronunciar.
Dentro de esta categoría se encuentran
aquellos que al nombre se les adiciona un símbolo característico. Por lo
general el nombre se encuentra dentro de una figura como un círculo, óvalo, un rectángulo,
entre otros.
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